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Home / Archive: April 2009

Edwing Cárcamo fue reconocido como pastor durante la conferencia de Semana Santa, JESUCRISTO. El estará pastoreando la Iglesa Gran Comisión de Tegucigalpa, junto a los otros 5 pastores de esa iglesa.
1. Edwing, la gente quiere conocerte más, contanos acerca de tu familia:
Gracias a Dios me regalo una tremenda ayuda Idónea, ella es Karen, después de solicitar mucho al Señor por un Bebe, Dios contesta y nos concede la bendición de nuestro hijo Asiel. Nos casamos con Karen en marzo de 2004 y nuestro bebe nació en noviembre de 2008. Me siento muy agradecido con Dios por mi familia.
2. ¿Cómo y cuando conociste a Cristo?
Confié en Cristo en 1998 mismo año que llego a Gran Comisión Tegucigalpa a través de mi hermano mayor Alexis, no podía sucederme mejor cosa que conocer a Cristo y ser parte de una familia fuera de serie como lo es Gran Comisión. Allí el Señor comienza un proceso de ordenar áreas en nuestras vidas y por supuesto cambiar toda visión mundana por una visión eterna y llena de propósito.
3. ¿Cual fue un punto que marcó tu vida para ahora ser pastor?
Por supuesto que la Gracia de Dios, dejar que Dios trabaje en nuestras vidas a través una relación personal con El. Pienso también en un factor importante como ser ¿quienes rodean tu vida? ¿Quienes influencian tu vida? ¿Cómo respondes a esta influencia? Mis pastores han sido para mi persona: mis amigos, hermanos y Padres…
4. Danos un mensaje para compartir a otros hombres que desean liderazgo.
En una ocasión uno de los ancianos me dijo “a veces no es tan importante que pienses en tus habilidades si no que te asegures que que haya carácter”. Dios nos da como hombres la bendición y reto de servirle como líderes en su mies, y el no nos pregunta tanto si eres apto, si tienes esas habilidades, mas creo que la pregunta clave es si tienes el corazón disponible y dispuesto para ser su siervo. Deja que Dios haga lo que quiere con tu vida y no estorbemos a su voluntad.
Publicado originalmente en www.NelsonGuerra.com
Me parece que existen dos tipos de crisis: la real y la imaginaria.
La crisis real tiene que ver con lo que ocurre verdaderamente, como el caso del secuestro de Juan Carlos. La imaginaria, como el término lo describe, existe únicamente en nuestra imaginación. Es como cuando se desarrollan malas actitudes contra una persona porque “creo” que tiene algo contra mí.
Lidiar con un conflicto supuesto es complicado, ya que no hay nada concreto que enfrentar. Oler rosas naturales es muy diferente a oler rosas artificiales.
El problema es que cuando una crisis imaginaria se ha apoderado de nuestra mente, lo vivimos con tanta intensidad como si fuera una crisis verdadera.
Para comenzar a sacudirnos de lo fantasioso, es necesario acostumbrarnos a ser objetivos para determinar el curso de acción. Eso implica actuar en base a la verdad revelada por Dios y a los hechos que se han podido comprobar de manera innegable.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tú vara y tu cayado me infundirán aliento. Samos 23:4
Una cosa es la muerte, lo real; otra cosa es la sombra de muerte, lo imaginario. Sea cual sea el tipo de crisis, la actitud que debe prevalecer en nuestras mentes es la misma: confianza en Dios.
Cuando recibimos ánimo y estabilidad emocional de parte de Dios, podemos ser objetivos y así distinguir el tipo de crisis que estamos pasando. Nuestra respuesta a cualquier tipo de crisis será más certera.